La hora del Espíritu Santo
El Espíritu Santo viene, vaciado de sí mismo, a fin de que el Hijo pueda expresarse a plenitud a través de él. El prólogo del evangelio de Juan termina con una declaración solemne: «A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo… él le ha dado a conocer» (Jn. 1:18). Que, con el término Dios, […]