Desparramando vida
Tú vas, Señor, desparramando vida en la pobre aridez del barro humano; todo surco regado por tu mano es viviente canción de rubio grano. Tú conviertes la sed de pozos muertos en fuentes refrescantes de aguas vivas; y los desiertos, Cristo, que cultivas, florecen en tus manos compasivas. Llevas en ti, Señor, todo el milagro […]