La segunda cara

La vida cristiana tiene dos caras: una subjetiva y una objetiva. La una es invisible; la otra, visible. La primera –la fe– es como un río profundo que fluye por los pliegues más secretos del corazón del hombre. Desde el día que vino a posarse en ese lugar, hace desde allí una labor sanadora, transformadora y consoladora. Desde ese secreto hondor, ofrece al cristiano los recursos para transformar todo lo que toca. Es la vida misma de Dios que se ha metido allí gracias a la fe, para no irse más. Todo lo que será real y visible después –hasta el día de la manifestación gloriosa del Señor Jesucristo– comienza en el rincón donde se ha anidado la fe bendita del Hijo de Dios.

La segunda cara –las obras– son una expresión concreta y palpable de esa fe subjetiva. No hay posibilidad de exteriorizar la preciosa fe, sino a través de las buenas obras de justicia. La fe verdadera reclama la presencia de las obras como un delicado adorno que todos puedan ver.

En este número hemos querido abordar esta segunda cara de la vida cristiana. La apostasía que comienza a manifestarse en los tiempos que vivimos hace urgente acallar las bocas mentirosas e incrédulas mediante obras de fe, santificadas por el Espíritu Santo. Una fe tan preciosa como la nuestra exige su complemento. ¿Nos negaremos a ello? Pedimos al Señor que estos mensajes suplan la necesidad presente de nuestros amados lectores.

Saludamos con especial afecto a nuestros hermanos de Norteamérica que recibirán la revista, a partir de este número, desde Guthrie, Oklahoma (para EE. UU, Canadá y Puerto Rico), y desde Culiacán, Sinaloa (para México). ¡Gracias a Dios por poder llegar hasta ustedes! ¡Que el Señor Jesucristo sea glorificado ahora y siempre!

ACTUALIDAD
Ética a la medida
El acelerado avance tecnológico y los cambios sociales que él trae están planteando desafíos éticos inéditos a esta generación.

EVANGELIO
Excusas que suelen darse para no seguir a Cristo
¿Es ésta la suya?
“La religión es un negocio”.

TEMA DE PORTADA
¿Cómo aterrizamos nuestra fe?
He aquí un llamado a vivir piadosamente, y una palabra profética a causa de un peligro que acecha.
Eliseo Apablaza
Un reino de gracia
El Sermón del Monte es mucho más que una preciosa enseñanza: es una palabra transformadora.
Claudio Ramírez
Una justicia superior
El Señor Jesucristo, como el Rey soberano del reino de los cielos, demanda a sus súbditos una justicia mucho más alta que la de la Ley. ¿Cómo podrían ellos cumplirla si aun la Ley era imposible de cumplir?
Rubén Chacón
Oír, hacer y enseñar
En estas tres palabras se encuentra el orden en que ha de ser vivida la fe en nuestro Señor Jesucristo.
Roberto Sáez
El conocimiento que produce vida
El peligro de sostener una fe puramente intelectual, divorciada de la conducta del creyente.
Rodrigo Abarca
La visión del trono de Dios
Hay un trono inconmovible establecido en el cielo, desde el cual nuestro caminar y servicio es continuamente evaluado.
Gonzalo Sepúlveda

FAMILIA
Embriagados con su Espíritu
Una palabra acerca de cómo se evidencia la llenura del Espíritu en el matrimonio.
Marcelo Díaz

MUJER
La lección de María
Dios demanda buenas obras de las mujeres cristianas. Pero, ¿en qué consisten esas obras, y cuándo una mujer de Dios está en condiciones de hacerlas?
Eliseo Apablaza

TESTIMONIO
El canto del motilón
¿Cómo hizo Dios para revelarse a los motilones, una tribu ancestral e indómita de las montañas de Sudamérica?

DESDE EL GRIEGO
La verdad y el corazón

BOCADILLOS DE LA MESA DEL REY
La belleza del Hijo

SECCIONES FIJAS
Perfiles
Maravillas de Dios
Recortes de la Web
Cosas viejas y cosas nuevas
Para meditar
Citas escogidas

POEMA
Monte de las bienaventuranzas
Claudio Ramírez

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