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Citas escogidas Indiferencia
en el cristianismo es el primer paso rumbo a la apostasía del cristianismo. Un
creyente santificado es como una campana de plata: cuanto más es
tocado, tanto mejor resuena. El
cristianismo de hoy no transforma a las personas. Al contrario, está
siendo transformado por ellas. No está elevando el nivel moral
de la sociedad; está descendiendo al nivel de la propia sociedad,
congratulándose con el hecho de que consiguió una victoria,
¡porque la sociedad está sonriendo mientras el cristianismo
acepta su propia rendición! Las
Escrituras nos enseñan la mejor forma de vivir; la forma más
noble de sufrir; y la forma más confortable de morir. La
ley profiere amenazas; el evangelio ofrece promesas. La
vida no pretende ser un lugar de perfección, pero sí de
preparación para llegar a ser perfectos. Las
promesas de Dios son como las balsas flotantes que nos impiden naufragar
cuando entramos en las aguas de la aflicción. La
herejía no es una negación completa de la verdad, sino una
perversión de la verdad. Nuestra
vida no debe estar marcada por las inquietudes que generan ansiedad, sino
por la fe que produce felicidad. (Tomadas de «Fé para Hoje»). *** |