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Citas escogidas Aquel
que cree en el Señor no se preocupa por el mañana, sino
labora alegremente con el corazón sereno. El
Sermón del Monte indica que el único derecho en que el santo
insiste es el derecho de entregar sus derechos. Amar
al pecador al mismo tiempo que se odia su pecado requiere una buena porción
de gracia. Nosotros
necesitamos de vientos y tempestades para ejercitar nuestra fe, para arrancar
la rama podrida de la autodependencia y enraizarnos más firmemente
en Cristo. Es
imposible para Dios encontrarse con sus santos en el camino de la comunión,
a menos que sea a través de la vereda de la obediencia. Nada
es pequeño o grande a los ojos de Dios; aquello que él quiere
se torna grande para nosotros. En
el momento en que estamos con Dios por la fe y por el amor, estamos en
oración. La
visión de la gloria de Dios produce humildad. Las estrellas desaparecen
cuando el sol asoma. Las
oraciones frías siempre se congelan antes de alcanzar el cielo. Nuestro
padre fue Adán; nuestro abuelo, el polvo; nuestro bisabuelo, la
nada. *** |