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Citas escogidas La
muerte del gran yo borra un mundo de miserias y trae un cielo de gozo.
Cualquier
Evangelio que no hable del pecado, del arrepentimiento, de la cruz y de
la resurrección, no es Evangelio. La
confesión de pecado es el SOS del alma. Señor,
tú me amas mejor de lo que yo sé amarme. La
correcta noción de santificación no es mi idea de lo que
Dios quiere hacer por mí, sino la idea divina de lo que él
quiere hacer por mí. La
oración no es un esfuerzo continuo para ganar el oído de
Dios; es el resultado natural de la unión con el Gran Intercesor
en el trono. No
es el pecado lo que más nos humilla, sino la gracia. La
victoria no es alcanzada, sino obtenida. No es ni merecida ni conseguida.
«Gracias a Dios que nos da la victoria». Cristo es nuestra
victoria. Cada
uno de nosotros necesita ser completamente labrado, antes de que él
pueda de manera eficiente laborar en otros por nuestro intermedio. El
alma tiene que llegar al punto de descubrir que no existe nada en que
ella se pueda apoyar, excepto en la profunda bondad de Dios. ¡Qué
hermoso es ser nada cuando Dios es todo! *** |