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Preguntas y respuestas Según el relato de Lucas, Esteban dice que Abraham compró un sepulcro de los hijos de Hamor, el padre de Siquem (Hch. 7:16). Pero Gn. 23:17-18 dice que Abraham lo compró de Efrón, el hitita, y Josué 24:32 dice que Jacob lo compró de los hijos de Hamor ¿Es que Esteban estaba engañado? En primer lugar, Génesis 23:17-18 no dice que Abraham haya comprado de Efrén, el hitita, este sepulcro al que Esteban se refiere. No hay razón para suponer que Abraham en toda su larga vida haya adquirido un solo sepulcro. No hay la menor mención en las Escrituras de que los sepulcros citados en Génesis 23:17-18 y Hechos 7:16 sean el mismo. En cuanto al punto en Josué 24:32 en que se dice que Jacob (y no Abraham) es quien compró el sepulcro, hay una solución muy fácil. El pasaje dice aquí que Jacob compró una parte del campo en que el sepulcro se encontraba. Se sabe que Siquem fue el lugar en que Dios apareció por primera vez a Abraham en la tierra de Canaán, y donde el patriarca construyó un altar. Es más que probable que Abraham hubiese adquirido un sepulcro en aquel lugar que le era tan querido por sus muchos recuerdos. En los 185 años que siguieron, los descendientes de Siquem pueden haber tomado nuevamente posesión del lugar y Jacob haya tenido que renovar la compra hecha por su abuelo. Cuando Abraham compró un sepulcro para sepultar a Sara, él tomó la precaución de comprar tanto el campo como el sepulcro, pero en el último caso parece que adquirió sólo el sepulcro sin comprar todo el campo, el cual el propio Jacob compró más tarde, además de la renovación y confirmación de la transacción anterior. Incluso aceptando por un momento el hecho de que Esteban estuviese engañado en este caso, nada quedaría probado contra el origen de la Biblia o su infalibilidad. R. A. Torrey, conocido autor y maestro bíblico, comentó cierta vez con mucha sabiduría a este respecto: «Esteban no es uno de los escritores de la Biblia. No era profeta ni apóstol. Es verdad que era un hombre lleno del Espíritu, pero no escribió ningún libro de la Biblia. El autor inspirado de los Hechos de los apóstoles registra que Esteban profirió esas palabras, y aunque ellas contuviesen algún error, el registro que afirma que ellas fueron dichas por Esteban continuaría todavía siendo correcto». ¿Cómo alguien puede armonizar «Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta» (Gén. 46:27), «Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas» (Hch. 7:14)? Los hijos de Jacob, nietos y bisnietos sumaban 66 (Gén. 46:8-26). Agregando al propio Jacob y José con sus dos hijos, tenemos 70. ¡Si a los 66 agregamos las nueve esposas de los hijos de Jacob (las esposas de Judá y Simeón habían muerto; no se podría decir que José se llamó a sí mismo, su propia esposa y sus dos hijos para Egipto; y Jacob es separado específicamente por Esteban), tenemos 75 personas, como en Hechos! *** À Maturidade. |