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Página del Lector Una buena forma de mirar ¿Cómo miramos a las personas, acontecimientos y situaciones? La manera cómo miramos va a determinar la calidad de vida y de nuestras relaciones. Mi prójimo es como mi propio espejo donde me veo tal cual soy. Cuando miro a mi prójimo necesito tener mucho cuidado. Necesito entender que de mi manera de mirar puede surgir la vida o la muerte. ¡Imaginen que Jesús nos mirase como miramos a otros! En la Biblia tenemos diversas formas de mirar. En el libro de los Hechos encontramos la historia de un hombre y de cómo él miraba a los demás. El mirar de Bernabé era muy parecido al mirar de Jesús. Bernabé tenía la capacidad dada por el Espíritu Santo de mirar más allá, a lo profundo. Podemos decir que su mirar era biónico. Es muy parecido a Jesús en eso, porque él miraba muy profundo cuando estuvo en la tierra. ¡Él descendió hasta nosotros, porque ya estaba viéndonos allá arriba! Bernabé era así. Tenía ese sobrenombre dado por los apóstoles, que quiere decir «Hijo de consolación». Él era un hombre de visión y acción. Movido por el Espíritu Santo vendió su heredad y depositó el precio a los pies de los apóstoles. Él era muy rico y próspero y, naturalmente sabio. Me imagino que antes de vender su propiedad, él procuró la mejor oferta, hizo una investigación de mercado, y también pensó en el destino que daría a sus empleados. Hecho eso, él inició una gran conspiración contra el infierno, ya que el infierno estaba conspirando contra la iglesia del Señor, con Saulo aprobando la muerte de Esteban. Cuando Saulo tuvo ese maravilloso encuentro con Jesús, los hermanos quedaron confundidos, pues habían sido muchos los años de persecución y crueldad. Para ellos era muy difícil creer en el hombre que había pasado gran parte de su vida destruyendo corazones y sueños. Ellos necesitaban más tiempo para entender su transformación. Era preciso que el Espíritu Santo testificase a favor de Saulo. Él hizo eso a través de Bernabé. Le dio la fe y el valor necesarios para oír y ver, no a Saulo, sino a Pablo, quien conocería y experimentaría lo que significa padecer por Cristo. El exterminador de los cristianos, ahora corría el riesgo de perder su vida a manos de los judíos, por eso fue necesario llevarlo a escondidas a Jerusalén. Allá también hubo problemas; la persecución contra Pablo era de tal magnitud que en diversos lugares los judíos incitaron a las multitudes a apedrearlo. El
camino de Dios está realmente lleno de locuras y misterios que
a primera vista parecen confusos e inexplicables. Fue así con Pablo
y Bernabé. Finalmente, ellos se separaron para que Silas y Timoteo
pudiesen ser entrenados y preparados para sus ministerios. ¡Necesitamos de muchos Bernabés en la iglesia! Necesitamos tener su hermosa forma de mirar a nuestros hermanos. Leticia Cerqueira Nocito Boffano · Belo Horizonte, Brasil. Cartas Muerte
total Riquezas
de Cristo Revelación Por
razones de espacio, las cartas han sido resumidas. *** |