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Preguntas y respuestas En el salmo 22, un salmo profético sobre el sufrimiento de Cristo, él se describió a sí mismo como un gusano (v. 6). ¿No es esto muy extraño? ¿Tenemos aquí un engaño o un error de imprenta? El gusano citado en este pasaje es un tipo de gusano especial de color escarlata, que produce un tipo de secreción especial, preciosa y cara. Esta secreción es recogida para formar una tinta roja. Cuando la hembra de este gusano quiere reproducirse, ella se adhiere firmemente del tronco de un árbol al punto de no separarse más de él. Así, el huevo que está debajo de su cuerpo recibe protección, hasta transformarse en una larva. Cuando la hembra muere, el líquido rojo se esparce por todo su cuerpo y tiñe también el tronco del árbol que está a su alrededor. Por lo tanto, la preciosa tinta se extrae del cadáver de la hembra. Esta es una figura conmovedora. Cristo Jesús derramó su sangre por nosotros. Fue colgado y clavado en el madero, y su sangre fue derramada en la cruz (el árbol); pero, como leemos en Hebreos 2:10, fue para «llevar muchos hijos a la gloria». ¡Oh, él murió por mí! Generalmente se cree que el fruto prohibido que Adán comió fue una manzana. ¿Fue esto así o es sólo una fábula? Hace
años atrás, la Research Science Bureau (Agencia de Investigación
Científica), ofreció una cierta suma de dinero como premio
a la persona que mostrase pasajes de la Biblia que estuviesen en conflicto
con la ciencia, principalmente conflictos evidentes. *** |