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Preguntas y respuestas Juan 20:26 dice que el Señor Jesucristo apareció en medio de sus discípulos cuando las puertas estaban cerradas. Después de la resurrección del Señor, ¿cómo pudo él atravesar las paredes y encontrarse con sus discípulos? Algunas personas dicen que el cielo es la tapa y la tierra es el fondo de un ataúd. Nadie jamás salió de este gran ataúd. Esto es verdad porque todo individuo vive limitado por el tiempo y el espacio. O, en términos más específicos: él vive en un espacio de cuatro dimensiones. Pero existe una excepción en la historia: Hace más de 1900 años atrás una persona llamada Jesús de Nazaret resucitó de entre los muertos y salió de ese gran ataúd. Leemos en Romanos 1:4: Que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Rom.1:4). Por eso Cristo, después de la resurrección traspasó los límites de tiempo y de espacio. El espacio de cuatro dimensiones es sólo un sub-espacio. Penetrar a través de las paredes es imposible para una persona que sólo comprende un espacio de cuatro dimensiones. Pero eso no se aplica al Señor. Veamos una ilustración: Juanito deja caer un pedazo de carne al suelo. Luego aparece una gran cantidad de hormigas. Juanito quiere jugar con ellas y hace una pared de fuego alrededor de la carne. Para las hormigas que sólo tienen conciencia de dos dimensiones longitud y anchura, la única cosa que pueden hacer es lamentar y decirse unas a otras: Nadie más puede tocar esa carne. Pero, después, Juanito coge el pedazo de carne. ¿Qué van a pensar las hormigas? Ellas nunca podrían entender cómo el pedazo de carne pudo desaparecer. Ellas no saben que Juanito es una persona que percibe un espacio de cuatro dimensiones un espacio de dos dimensiones es simplemente un sub-espacio. Por eso Juanito puede, con facilidad, coger la carne de un espacio de dos dimensiones. Del mismo modo, pasar a través de la pared es un hecho extremadamente fácil para nuestro Señor. Con su mano, Juanito quitó la carne de las hormigas. Para él fue bastante fácil. Atravesar la pared también es fácil para nuestro Señor. Ahora podemos entender mejor Juanito percibe un espacio de tres dimensiones y de esta forma puede hacer algo que, para las hormigas que sólo perciben un espacio de dos dimensiones, es un milagro. En comparación con el Señor de la resurrección también nosotros somos pequeñitos y, estando bajo el límite de espacio y tiempo, no podemos entender tal hecho. Para nosotros es un milagro, para él es sólo un hecho. ***
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