.Una revista para todo cristiano ·
Nº 25 · Enero - Febrero 2004
PORTADA
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Citas escogidas

Ningún hombre vive más allá de su visión.
Leonard Ravenhill

El único derecho que tiene el cristiano es el derecho a renunciar a sus derechos.
Oswald Chambers

Si fuera posible que una ave cogiera un grano de arena y la llevara a la luna y así, al fin, de esta manera removiera cada granito de la tierra, la eternidad apenas habría comenzado.
Gospel Tract and Bible Society

La razón por la que hay tanto sufrimiento en el matrimonio no es que los maridos y esposas busquen su propio placer, sino que no lo buscan en el placer de su cónyuge.
John Piper

Cristo es el único camino al cielo: todas las otras sendas son atajos hacia la condenación.
Anónimo

Cuando uno ha sido llenado del Espíritu Santo jamás se jactará. Nunca.
Kathryn Kuhlman

Si tu cristianismo no hace que cambie tu carácter, no vale absolutamente nada.
D.L. Moody

Si encuentro en mí un deseo que ninguna experiencia de este mundo puede satisfacer, la explicación más probable es que fui creado para otro mundo.
C.S. Lewis

Predica el evangelio... y si fuera necesario... usa de palabras.
Francisco de Asís

La verdad de Dios debe ser puesta en acción, no en sentimientos.
Andrew Murray

Cuando no podamos ver el rostro de Dios, tengamos confianza bajo la sombra de sus alas.
Charles H. Spurgeon

Dios ha puesto algo en el espíritu de la mujer que el hombre necesita más que todo lo que Dios ha puesto en su cuerpo.
T.D. Jakes

 

Pensamientos de
Robert C. Chapman

Cuanto más de Cristo tenemos en nuestros corazones, menos espacio tenemos para nosotros mismos.

Si me contentara con ser nada, no me sentiría ofendido. Y si fuera realmente humilde hasta reconocer que no soy más que un gusano, no me quejaría si fuera pisado.

Sansón nunca fue tan fuerte como cuando, por causa de su propia locura, habiendo sido abatido y expuesto a vergüenza, clamó: “Señor, te ruego, fortaléceme solamente esta vez”.

Dios, en sus tratos con sus hijos rebeldes, muestra la paciencia de su amor; pero es con los obedientes que él anda en la comunión de su amor.

Es imposible para Dios encontrarse con sus santos en el camino de la comunión, a menos que sea en la vereda de la obediencia.

Para ser fuerte en la fe, son necesarias dos cosas: una estima muy baja de nosotros mismos y una estima muy alta de Cristo.

Una de las mejores respuestas de la oración es ser capaz de continuar en oración.

La fe es una buena cuerda que, extendido y tensa, no se corta en la tempestad.

Cristo no tenía voluntad, a no ser la voluntad de su Padre, y en su placer de realizar esa voluntad vemos su perfecta santidad: ¿Qué es santidad sino “Sea hecha tu voluntad”?

Debemos ir a Dios con nuestros asuntos como si los mismos fuesen totalmente de él.

Es preciso que Cristo sea exaltado y elevado bien alto en nuestros corazones, para que nuestra carne ingobernable y sus caprichosos anhelos sean sujetados.

Esté más deseoso de ayuda interior y liberación en vez de la remoción de la mano de Dios, cuando él envíe aflicciones sobre usted.

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