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Citas
escogidas
El
verdadero ideal cristiano no es ser feliz, sino ser santo.
A.W. Tozer
Dios,
quien nos creó sin nuestra ayuda, no nos salvará
sin nuestro consentimiento.
Agustín de Hipona
Una
persona puede ir al cielo sin salud, sin riquezas, sin honores,
sin haber aprendido nada, y sin amigos, pero nunca sin Cristo.
John Dyer
Yo
recuerdo dos cosas: que soy un gran pecador, y que Cristo es un
gran Salvador.
John Newton
No
es su permanencia en Cristo lo que lo salva, sino la permanencia
de él en usted.
C.H.Spurgeon
El
cristiano victorioso no lucha por la victoria; celebra una victoria
ya ganada. La vida victoriosa es obra de Cristo, no suya.
Reginald Wallis
La
verdadera vida del creyente esto es, la vida de Cristo
en él es una vida que está siempre germinando
de la muerte.
Evan H. Hopkins
La
serena belleza silenciosa que una vida santa despliega en el mundo
es, después de la potestad del Espíritu de Dios,
la más poderosa de las influencias.
Blas Pascal
El
que conoce a Dios no lo describe. El que describe a Dios no lo
conoce.
Autor desconocido (Colaboración
Daniel Toro).
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Para meditar
Toda
la naturaleza se mueve en las manos de Dios. Tan sólo el
hombre dice No así, Señor. Cedemos nuestras
vidas a Dios, y luego las robamos otra vez, hora tras hora. Ponemos
obstáculos y esperamos, y se deja que Satanás rija
y reine sin trabas en su vasto dominio no conquistado. Y las vidas
se van deslizando a la eternidad, muriendo como vivieron, sin Dios
y sin esperanza. Si tuviéramos fe como un grano de mostaza,
cuán perfectamente nos moveríamos nosotros también
en el programa de Dios, obedeciendo a su voluntad, y no obedeciendo
al mundo alrededor nuestro. Viviríamos como un embajador
en los negocios de su rey, como un peregrino y advenedizo en tierra
extraña, como un desterrado del hogar, cuyo corazón
está lleno de la gloria de su patria celestial y cuya voz
proclama el mensaje de su Rey.
Sofía
Muller, misionera norteamericana,
en Más allá de la civilización.
Hay
dos días en cada semana de los que no nos debemos preocupar.
Dos días que se deben guardar libres de miedo y de ansiedad.
Uno de esos días es ayer. Ayer, con sus equivocaciones y
pesares, sus faltas y confusiones, sus dolores y tristezas. Ayer
ha pasado para siempre, y todo el dinero del mundo no podría
cambiar ni una cosa que hayamos hecho, ni podemos borrar una palabra.
Ayer ya pasó.
El otro día sobre el que no debemos preocuparnos es mañana.
Mañana, con sus posibles adversarios, sus problemas, sus
grandes promesas y sus pequeños logros. Volverá a
salir el sol, ya sea en esplendor o detrás de una máscara
de nubes, pero subirá.
Hasta
que llegue no tenemos parte en mañana, pues aún no
ha nacido. Y sólo queda un día: hoy. Cualquier hombre
puede pelear la batalla de un solo día. Cuando nos cargamos
con esas horripilantes eternidades: ayer y mañana, entonces
nos derrumbamos. No es la experiencia de hoy lo que lastima a los
hombres, sino la amarga culpa, algo que sucedió ayer y el
miedo de lo que traerá el mañana. Vivamos, pues, tan
solo un día a la vez, y dejemos a Dios todo lo demás.
(Autor
desconocido, en Gethsemaní Publicación, España).
¿Has
tenido algo que ver con el abaratamiento del evangelio cristiano
que convierte a Dios en nuestro sirviente? ¿Has permitido
que la pobreza penetre en tu alma porque has estado esperando que
Dios viniera con una canasta repartiendo regalos?
Siento
que debemos repudiar esta gran ola moderna de buscar a Dios por
sus beneficios. Cualquiera puede escribir un libro que sea un éxito
de librería hoy en día, sólo basta con que
le ponga un título como Diecisiete formas de obtener
cosas de Dios.
Hay
millones de personas que no parecen entender que Dios quiere brindarse
a sí mismo. Él quiere entregarse junto con sus dádivas.
Cualquier regalo que nos diera estaría incompleto si estuviera
separado del conocimiento de Dios mismo.
Si
yo orara pidiendo todos los dones espirituales, y si el Espíritu
de Dios considerara apropiado dármelos, sería extremadamente
peligros para mí si en esta dádiva Dios no se entregara
a sí mismo.
A.W.
Tozer, en Manantiales de lo alto.
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