.Una revista para todo cristiano · Nº 20 · Marzo - Abril 2003
PORTADA

Suplemento especial "Rucacura 2003"


Una cita cada vez más concurrida

Entre los días 25 de enero y 2 de febrero de este año se realizó el Campamento-Retiro Rucacura 2003, con asistencia de unos 1500 hermanos. Rucacura es un lugar ubicado en la comuna de Teodoro Schmidt, distante unos 95 kilómetros al sur poniente de la ciudad de Temuco, capital de la Región de la Araucanía, en Chile. Durante nueve días, hermanos procedentes de distintas localidades del país se dieron cita en ese lugar para tener comunión y escuchar la Palabra de Dios.

El Campamento estuvo marcado por un clima muy benigno –lo que no es siempre así –, y por la presencia de muchos hermanos que asistían por primera vez, de diversos contextos cristianos. Algunos de ellos llegaron atraídos por lo que habían conocido de la literatura, por lo que habían visto en www.aguasvivas.cl, o simplemente por contactos personales.

Por primera vez en los Retiros de Rucacura, la principal línea de enseñanza estuvo a cargo de una visita, el hermano Christian Chen, obrero de origen chino residente en Nueva York. El hermano Chen vino acompañado de su esposa Olive. Junto con el matrimonio Chen vinieron también la hermana Priscilla Abel, de Estados Unidos, y el hermano Jairo dos Santos, de Brasil.

El hermano Chen venía procedente de Brasil, donde estuvo compartiendo la Palabra en una conferencia organizada por la obra cristiana “À Maturidade”, en el mes de enero.

El Campamento Rucacura lució algunas mejoras en su infraestructura, específicamente en las instalaciones de cocina, enfermería, y en el local de reuniones, todas ellas absolutamente necesarias para recibir a un número cada vez mayor de hermanos.

Todo ello fue grandemente bendecido por el Señor, quien llenó a su pueblo de paz y de gozo con Su presencia.


En torno a la Palabra

El Retiro Rucacura 2003 contó con la presencia del hermano Christian Chen, obrero cristiano de origen chino, nacionalizado norteamericano.

Durante el desarrollo del evento, el hermano Chen entregó siete mensajes: uno el día domingo 26, titulado: “Pasando la antorcha”, cinco en torno al gran tema del Retiro: “El misterio de su voluntad” (Efesios 1:9), más un tema libre orientado a ancianos, obreros y ministros de la Palabra.
Con la ayuda de dos intérpretes, los hermanos Juan Carlos Ferrer, de Chile, y Jairo dos Santos, de Brasil, el hermano Chen desarrolló ampliamente el tema, basado en Efesios.

Los cinco mensajes basados en Efesios fueron compartidos desde el día martes 28 de enero hasta el sábado 1º de febrero, por las mañanas. Aparte de estos siete mensajes entregados en Rucacura, el hermano Chen, compartió varios otros en el resto de su permanencia en Chile, en Santiago, en Rancagua, y en el Retiro de “Ranchillo” (cerca de Concepción), organizado por Comunidades Cristianas.

Todos estos mensajes serán puestos a disposición de los hermanos, tanto en forma escrita (versiones en inglés y castellano, separadamente), en video, y en casettes de audio. Asimismo, el website «Aguas Vivas» (www.aguasvivas.cl) pondrá oportunamente a disposición de los hermanos, las versiones escritas.

Otros mensajes

Aparte de esta serie de mensajes entregados en las mañanas, en las reuniones nocturnas compartieron la palabra otros predicadores. Eliseo Apablaza compartió acerca de “Canaán como tipo de Cristo”. Rodrigo Abarca, de los “Principios para la toma de posesión”. Roberto Sáez, sobre “Las riquezas del Nombre”. Claudio Ramírez, sobre “Los sueños de un creyente”, y David Vidal, sobre “Jonás”.


Testimonios

He aquí parte de algunos testimonios de hermanos que estuvieron en Rucacura por primera vez. Alabamos al Señor por habernos permitido acogerles y bendecirles.

Yo los conocí por Internet. Hace un par de meses atrás, navegando ahí (y naufragando), llegué a las aguas vivas. La palabra me empezó a guiar. Entonces empecé a tratar de ubicar a los hermanos, y cuando supe que eran de Temuco, dije: “¡Son de Chile!”.
He visto aquí cosas que nunca había visto. Acá se vive una unión muy hermosa. Estoy agradecido tremendamente de lo que el Señor ha hecho en ustedes. Yo me siento parte de ustedes. Somos uno. Les doy gracias a los hermanos que nos han acogido, porque se han portado muy bien; es realmente un exceso. Uno no está acostumbrado a tanto amor.
Carlos G. Araya, Santiago.

Le doy gracias al Señor por haber podido estar en este Campamento, por seguir conociendo la familia del Señor, que es inmensa a través de todo el mundo. Estoy muy gozoso. El Señor les siga bendiciendo.
César Espinoza, Viña del Mar.

La gran gracia que me dio el Señor fue que una hermana, compañera de trabajo, me invitara a este Campamento. Les doy gracias a ustedes por existir. Yo he escuchado a muchos hermanos que han dicho: “Esto es la gloria; esto es el paraíso; aquí estamos con el Señor.” Yo bendigo al Señor, y le soy gracias por darme esta oportunidad. La gloria sea para Él.
Norma Guzmán, Temuco.

Me considero muy afortunado de haber estado con ustedes, bendecido de parte del Señor. Me voy con mi corazón rebosando. Es un alto privilegio que Dios nos da, el oír a estos siervos, como el hermano Christian Chen. También doy gracias al Señor porque durante el año pude recibir la revista “Aguas Vivas”, que fue de gran bendición para mí.
Daniel Durán, Santiago.

 

Un obrero dispuesto

Christian Chen nació en la ciudad de Fuchou, China, y se convirtió al Señor a los 14 años de edad. Creció en Taiwán, una pequeña isla cerca de China; allí tuvo oportunidad de compartir la vida del cuerpo con los santos en la ciudad de Taipei.

Su vida en Nueva York

Algún tiempo después, se fue a Estados Unidos para estudiar. En Nueva York se encontró con los hermanos de la iglesia en esa ciudad, y con el hermano Stephen Kaung, quien había sido co-obrero con Watchman Nee.

La iglesia en Nueva York había surgido por el ministerio de T. Austin-Sparks, de Inglaterra, quien por mucho tiempo la visitó periódicamente. El hermano Christian tuvo oportunidad de escuchar más de una vez a ese gran siervo de Dios.

El hermano Christian ha reconocido públicamente las muchas enseñanzas espirituales que recibió en Nueva York en medio de la iglesia, y en su servicio junto al hermano Stephen Kaung.

En Nueva York siguió los estudios de Física Nuclear. En la dedicatoria de su tesis doctoral –sobre ‘estructura nuclear’– él puso: “A Aquel que aún hoy habla a su creación, y cuya voz puede ser todavía oída: “Yo soy el Alfa y la Omega” (Apoc. 1:8)”.

Invitado a Brasil

Como doctor en Física nuclear, el hermano Christian fue invitado para enseñar en la Universidad de Sao Paulo. Allí él tenía dos actividades, la enseñanza y la investigación. Sin embargo, aunque él sabía que el Señor le había llevado a esa Universidad para aportar en su especialidad, él le preguntó al Señor de qué otra manera podría servirle.

Entonces él observó que aunque en Brasil el evangelio era predicado, no había suficiente crecimiento espiritual entre los hermanos. La palabra de Dios no era suficientemente valorada. Él comenzó a orar acerca de qué podía hacer al respecto. Después de dos años, tuvo la idea de comenzar a editar una revista. Ésta debería ser una revista que perteneciera a todos los cristianos.

¿Cuál había de ser su contenido? Aunque el hermano Christian tenía suficiente material propio para usarlo allí, el pensó en otra cosa. Él estaba convencido de que las inescrutables riquezas de Cristo estaban diseminadas a lo largo de toda la historia de la iglesia. Entonces, si tan sólo él pudiera recoger aquellas riquezas –textos seleccionados de grandes autores cristianos– y ponerlas a disposición del pueblo cristiano en lengua portuguesa, podría ayudar a que los hijos de Dios avanzaran hacia la madurez.

Nace una revista y un ministerio

Así fue como nació “Á Maturidade” (en español, “Hacia la madurez”) en el verano de 1977, con una tirada de 5000 ejemplares. Con esta revista muchos creyentes han sido bendecidos en Brasil. El mensaje era solamente Cristo. Dado que la iglesia estaba en su infancia, el mensaje debía procurar ayudarlos a crecer. Si la revista lograba presentar a Cristo, Cristo mismo se encargaría de presentar a su Iglesia.

Pronto surgió la idea de contactar a los lectores de la revista, y se comenzaron a realizar diferentes conferencias locales y también nacionales durante los meses de enero. Así surgió el testimonio del Señor en diferentes ciudades de Brasil.

Tras 15 años de permanencia en ese país, el hermano Christian decidió regresar a Estados Unidos. Pero antes de partir tuvo oportunidad de comprobar que allí en Brasil había surgido una obra muy sólida, especialmente entre los jóvenes, los cuales lo comprometieron para que regresara un par de veces al año a compartir en la Conferencia de enero, y además en otra Conferencia en el mes de julio, para entrenamiento de Jóvenes interesados en profundizar el estudio de las Escrituras.

Otras actividades

El hermano Christian ha combinado eficazmente sus actividades docentes, y de investigación en el plano de la Física y la Informática, con el servicio a los santos en diversos países de Asia, en Nueva Zelandia, Estados Unidos y Brasil. Es autor de más de 15 libros en chino, inglés y portugués, entre los cuales destacan: “Hacia la perfección” “La vida más abundante”, “Los números en la Biblia”, y “Escenas nocturnas de la Biblia”.

Invitado a Chile

En el 1998, el hermano Christian fue invitado por el hermano Carlos Didier a Santiago de Chile, donde tuvo oportunidad de compartir con algunas familias. En 2002 fue informado del retiro Rucacura, y fue invitado a participar en él para 2003.

En el primer día del Retiro, el 25 de enero recién pasado, sus palabras fueron: “Tengo mucho gusto de estar aquí con ustedes. Estoy muy deseoso de pasar un maravilloso tiempo con los hermanos, y de que todos podamos sentarnos, como María, a los pies de nuestro Señor. No sólo voy a intentar compartir algo con ustedes; espero recibir también algo de los hermanos”. Esto nos habla de su humildad de siervo, la cual quedó demostrada en toda su permanencia en Chile.

¡Gracias a Dios por los hombres-dones dados a la iglesia!

Temuco, Chile, febrero 2003.


Testimonios

Desde el primer momento he estado disfrutando la Palabra, que realmente ha golpeado fuertemente mi alma. Vengo de un ambiente religioso. Soy pastor, pero aquí he llorado como oveja. He llorado cada vez que un hermano me abraza, porque me han ministrado de su amor. El Señor me ha traído aquí a una verdadera UCI.
He podido ver el fluir de Dios en sus vidas, estoy impactado por su sencillez. He observado bastante y he quedado impactado por lo de Cristo en vuestras vidas. Todo ha sido un disfrutar, hermanos. Ahora tengo que tomar decisiones que son fuertes, pero el Señor ya puso su palabra en mi corazón. Les amo, hermanos.
Roberto Contreras, Concepción.

Por varios años he sufrido mucho, porque, siendo cristiano, yo quería algo más. Ese algo lo encontré aquí: su nombre es Jesús. Ahora estoy descansando en el Señor. Él trajo este descanso a mi corazón. Lo que yo buscaba ya lo encontré y no pienso apartarme de Él. Quiero que me tengan en oración, porque yo quiero ser un embajador de Cristo allá en Coyhaique.
Arturo Vio, Los Lagos.