COMPROMETIENDO
AL SEÑOR
(Para que dé el primer paso)
Salmo
119
Doce
veces aparece en el salmo 119 un mismo paralelismo, que consiste
en que el salmista pide algo al Señor, más bien,
le exige algo como condición para su propio actuar posterior.
La estructura es la siguiente: Si tú haces esto,
entonces yo haré esto otro. De esta manera, el salmista
ejerce presión sobre el Señor para que Él
actúe. Esto parece ser una oración de gran autoridad,
porque habla a Dios en modo imperativo.
1.
Si ordenas mis caminos
guardaré tus estatutos (5).
2.
Abre mis ojos
miraré las maravillas de tu ley (18).
3.
Ensancha mi corazón
correré por el camino
de tus mandamientos (32).
4.
Enséñame tus estatutos
los guardaré
hasta el fin (33).
5.
Dame entendimiento
guardaré tu ley (34).
6.
Venga a mí tu misericordia y salvación
diré
a mi avergonzador que he confiado en tu palabra (41-42).
7.
Hazme entender
aprenderé tus mandamientos (73).
8.
Vivifícame
guardaré los testimonios de tu
boca (88).
9.
Susténtame por tu palabra
viviré (116).
10.
Sosténme
seré salvo y me regocijaré
en tus estatutos (117).
11.
Líbrame de la violencia de los hombres
guardaré
tus mandamientos (134).
12.
Enséñame tus estatutos
mis labios rebosarán
alabanza (171).
Es
significativo el hecho de que todas estas demandas están
relacionadas con la Palabra del Señor. El salmista compromete
al Señor respecto de su Palabra, para que pueda ser entendida
y guardada.