|
|
|
Tiempo de amor Rolly Hermosilla M. En estos
tiempos, vemos como los jóvenes buscan cada vez a más temprana
edad ese amor que ofrece el mundo. Es así como nos
encontramos incluso con niños de 9 o 10 años paseando en
pareja, tomados de la mano y besándose en las calles y en las plazas. La Iglesia
no está ajena a este fenómeno, ya que aun nuestros niños
y jóvenes están siendo arrastrados por esta corriente del
mundo Pero
entonces, ¿cuál es la edad correcta para el
amor?. La Biblia no especifica la edad adecuada, pero sí
nos dice que el amor (verdadero) tiene su tiempo. Todo
tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Tiempo de nacer y... Tiempo de amar... (Eclesiastés 3:1-8). El Cantar
de los Cantares nos explica claramente que deben ocurrir ciertas cosas
antes del amor (Cnt. 2:10-13). Mi amado habló
y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía,
y ven. Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia
se fue; se han mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción
ha venido, y en nuestro país se ha oído lo voz de la tórtola.
La higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor. De esto aprendemos que el amor no se busca, sino que se espera. El amor espera que estemos listos para él, a que nuestra vida espiritual esté dando frutos, y que Dios nos envíe a la persona que Él preparó para cada uno de nosotros. Ejemplo
de esto es el caso de Isaac y Rebeca en Génesis capítulo
24. Ninguno de los dos buscaba pareja. Dios preparó todo para la
unión de ellos, y fue Rebeca el consuelo para Isaac luego de la
muerte de su madre Sara. En 1ª
de Corintios capítulo 13, se describe el verdadero amor, y entre
sus características está el que ...Todo lo sufre,
todo lo cree, todo lo espera , todo lo soporta. El amor verdadero
todo lo espera, incluso su propio tiempo. No apuremos los tiempos que
Dios ha establecido para nuestras vidas. Es preciso que nuestra vista
y nuestro corazón estén puestos en el Señor Jesús,
para que Él llene todo vacío y supla toda necesidad en nuestras
vidas. Por último,
les invito jóvenes seguidores del Señor Jesucristo, a hacer
la siguiente oración: Señor Jesús, no nos permitas
despertar, ni hacer velar al amor. Permítenos esperar hasta que
tú quieras. Amén. Un mensaje de esperanza frente a la homosexualidad Rodrigo Calderón U. En Estados
Unidos un censo mostró que el número de gays se ha
triplicado desde 1990. El año 2000 se constataron 601.209 parejas
homosexuales en dicho país. En España,entre
un 10 y un 12% de los hombres se declararon homosexuales. Entre el 6 a
8% de las mujeres reconoce esta orientación. En Chile,
según las estimaciones del movimiento de Integración
y Liberación homosexuales, un 10% de la población es gay
(La Tercera, Stgo. 13/08/02, pág. 19). La Biblia
dice: No te echarás con varón como con mujer, es abominación
(Levítico 18:22). Si alguno se ayuntare con varón
como con mujer, abominación hicieron, ambos han de ser muertos,
sobre ellos será su sangre (20:13 ). En el Antiguo Testamento,
los responsables de estas prácticas eran expulsados de la congregación
de Israel y ejecutados. En el
Nuevo Testamento, se nos dice que quienes practican la homosexualidad
no entrarán en el reino de Dios. ¿No sabéis
que los injustos no heredaran el reino de Dios? No erréis, ni los
fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los
afeminados, ni los que se echan con hombres (1ª Corintios 6:9). Cuando
las personas cambian la verdad de Dios por la mentira, y adoran a la criatura
en lugar del Creador, son entregados al mal. Si los valores se invierten,
y aparece la anarquía moral, los hombres se encienden, en
su lascivia unos con otros, al igual que las mujeres unas con otras.
En sus propios cuerpos recibirán el castigo de sus acciones (Romanos
1:22-27). Para los jóvenes que sufren estas cosas, hay esperanza. Cuando tú crees en Jesús y confiesas su Nombre, el Señor viene a tu ser y tú entras en su reino y estilo de vida. Entonces se hace realidad en ti esta palabra: de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2ª Corintios 5:17). El Señor te dice: Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono (Apocalipsis 3:19,21). Tú puedes ser más que vencedor. El Señor quiere que llegues a vivir Romanos 8 donde todas las cosas te ayuden a bien; donde la ley del espíritu de vida te libere de la ley del pecado y de la muerte; donde Dios es nuestro Padre y nosotros herederos de Dios y coherederos con Cristo. |
La fe en medio de la tormenta Andrew Webb En el Suplemento anterior
hablamos acerca de construir nuestras casas sobre la roca que es Cristo
para resistir la tormenta que viene. A continuación, veremos la
importancia de la fe en este tema. El hombre insensato,
que edificó su casa sobre la arena, fue quien escuchó las
palabras de Jesús y no las hizo. Cuando vinieron los ríos
fue grande su ruina. El hombre prudente, en contraste, hizo las palabras
de Jesús y no cayó su casa por efecto de la tormenta. Jesús dijo
que el ataque espiritual era inevitable. Descendió lluvia
y vinieron ríos (Mateo 7:25). Sin embargo, las obras, (oír
y hacer el consejo del Señor) por sí solas, no sustentarán
al creyente cuando enfrente las dificultades. Como dice en Santiago 2:26,
La fe sin obras está muerta. En otras palabras, necesitamos
la fe trabajando en unidad con nuestra conducta y hechos. ¿Qué
podemos decir, entonces, del hombre que no tiene fe en Cristo?. Una persona
puede estar sirviendo a Cristo. puede ser un cristiano activo que parece
firme en la roca. Sin embargo, cuando viene, como río el
Enemigo, podríamos decir que este hombre sin fe, es como
el insensato que abandona su casa y huye para evitar la tormenta. ¡A
pesar de edificar sobre la roca, no confió que la casa permanecería
firme!. ¿De qué vale edificar una casa sobre la roca si
uno la abandona en medio de la tormenta?. ¿Qué
significa esto en la vida diaria, en el camino diario con Jesús?.
Satanás viene de muchas formas diferentes para hurtar y matar
y destruir (Juan 10:10) nuestra relación con Cristo. Este
ataque puede venir a través de dudas acerca de Jesús, apatía
en nuestra relación con Él, o vergüenza en medio de
amigos que no son creyentes. Muchas veces estamos tranquilos dejando pasar
días sin acercarnos a Jesús, y antes de darnos cuenta, estamos
caminando en el desierto. Las reuniones y nuestra alabanza se convierten
en una rutina y declaraciones como Jesucristo, tú eres el
Señor se transforman en un eco vacío. En suma, Jesús
es apartado, no es más nuestro deseo, nuestro anhelo. Sería incorrecto
sugerir que estas cosas sólo ocurren a causa de Satanás.
Sería peligroso atribuirle toda la culpa y evadir nuestra responsabilidad.
Satanás no dejará de atacarnos sólo por vernos edificando
sobre la roca, es decir, oyendo y haciendo el consejo del Señor.
La forma de atacarnos, entonces, cambia a hacernos huir de esa casa, es
decir, abandonar nuestra fe. Sin embargo, ¡el que tiene fe se queda
firme en su casa edificada sobre la roca y no teme la tempestad, aun cuando
golpee contra ella!. ¿Qué debemos hacer para permanecer firmes en la casa edificada sobre la roca? Escribiendo a Timoteo, Pablo dijo, He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. (2ª Timoteo 4:7). Y Pedro nos instruye, acerca del ataque de Satanás a, Resistid firmes en la fe. (1ª Pedro 5:9). Estas palabras nos exhortan a tratar nuestra fe como un tesoro. A cuidarla, a desarrollarla y luchar por ella. La fe no es algo que se mantiene a sí misma. Necesitamos la comunión con los hermanos. Necesitamos orar para ver cuán fiel es nuestro Dios. Necesitamos la Palabra de vida como nuestro pan diario y para que alumbre nuestros pies. Todas estas cosas nos edifican, nos ayudan a confiar en nuestro Señor, aun cuando vengan tormentas. Por sobre todo, debemos reconocer que la fe es un don de Dios y que Él es nuestro primer socorro. Veinticinco años
Esto es un testimonio
real escrito por una actriz chilena al cumplir 25 años. Qué triste
llegar a los 25 años con una carga de dolores y ataduras, y sin
ver nada positivo en el pasado, como el testimonio anterior nos detalla.
Si estás en
Cristo, puedes mirar hacia atrás y agradecer al Señor porque
Él cargó con tus dolores, rompió tus ataduras y limpió
tus pecados. Si ésta no es tu condición, considera el consejo
que Dios envía a los jóvenes en Eclesiastés 12:1. «Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: no tengo en ellos contentamiento». Rolly Hermosilla M. |
|
|
EQUIPO
DE REDACCIÓN:
Alvaro Soto V. · Andrew Webb · Bernardo Hermosilla M. · Rodrigo Calderón
U. Suplemento
"BOCETOS" en versión PDF (Acrobat Reader). |
||