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La
utopía del tercer milenio
¿Esperaremos
una era de paz gracias al desarrollo de nuestra civilización?
Tres
tipos del arrebatamiento de la iglesia
El
suceso más extraordinario, a las puertas de su manifestación.
Un
extraño modo de salvar
¿Cómo
salva Dios al hombre? ¿Mediante milagros ¿Mediante la sabiduría humana?
El
último gobierno mundial de los gentiles
El
imperio romano revivido durante la última semana de Daniel.
Disciplina
y amonestación del Señor
Cómo
deben criar a sus hijos los hijos de Dios.
El
carácter de una mujer de Dios
Contra
toda ideología de moda, la Biblia nos entrega una clara semblanza de la
mujer de Dios.
¿Quién
soy?
Lo
que todo joven creyente debe saber acerca de sí mismo.
¿Cómo
puede el hombre ser aceptado por Dios?
El
gran dilema que pretenden solucionar todas las religiones del mundo.
Cristo,
satisfacción plena
Pese
a haber recibido a Cristo como Salvador personal muchos creyentes siguen
sintiendo que su experiencia con Cristo es insatisfactoria.
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La verdad presente
Toda
la obra de Dios, como toda obra humana, tiene una razón de ser, una
meta o propósito. Nadie realiza algo, especialmente algo en que pone
una cuota de esfuerzo, sin un objetivo específico.
¿Cuáles
son los objetivos de esta publicación? Un hermano ha dicho con mucha
certeza: "Cada época tiene una verdad única, especialmente necesaria
para ese tiempo." Es lo que el apóstol Pedro denomina "la verdad presente"
acerca de la cual él quería confirmar a los hermanos en su día (2ª Ped.1:12).
¿Cuál es nuestra verdad presente? Ella necesariamente ha de tener en
cuenta el punto en que se halla el desarrollo del propósito de Dios.
Para conocerla, hemos de saber discernir las señales de los tiempos.
"La noche está avanzada, y se acerca el día". (Rom.13:12) Estamos ya
en la cuarta vigilia de la noche (Mr.6:48). El tiempo es corto (1 Cor.7:29).
La inminencia de la Venida del Señor pone una nota de urgencia en nuestra
labor. Es necesario redimir el tiempo, y procurar que todos los corazones
se vuelvan al Señor.
La verdad presente y los grandes propósitos de esta publicación deben
ir de la mano.
A nosotros nos convendrá atender a la predicación del evangelio a toda
criatura, a la edificación del creyente individual para un andar victorioso;
a la edificación de la iglesia para alcanzar la plenitud de la vida
en Cristo, a fin de que el Señor encuentre un pueblo bien dispuesto.
Probablemente seamos la última generación. ¿Cómo nos hallará el Señor?
Procuremos ser hallados irreprensibles, en paz.
Que el Señor se sirva usar este pequeño instrumento para colaborar con
tan altos propósitos desde este rincón del planeta.
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