Niños

¿Qué voy a ser cuando grande?

Primeramente, te felicitamos por tu preocupación.
Los niños inteligentes quieren saber acerca del futuro.
Tú has visto cómo el papá trabaja, y tienes alguna opinión de su profesión.
Tú quieres saber qué pasará contigo. ¿Okey? Eso es bueno.

¿Sabes? Dios tiene un camino para ti.
Dios tiene un camino para cada uno de sus hijos. Él es grande, sabio y muy inteligente.
Y Él sabe qué es mejor para ti.

¿Cómo él puede saber lo que es mejor para ti?
Porque Él te conoce mejor que tú.

¿Sabes? Hace mucho, pero mucho tiempo atrás (antes que existieran los cielos y la tierra), Dios pensó en ti y decidió cómo ibas a ser. Te diseñó cuidadosamente, parte por parte, y lo escribió en un libro. Luego, cuando llegó el tiempo, Dios te hizo (de acuerdo a lo que estaba escrito en su libro) en el vientre de tu mamita. ¡Ahora puedes comprobar que Dios de verdad te conoce! ¡Si Dios te hizo, de verdad te conoce muy bien! (Para comprobar esto que te estoy diciendo lee el Salmo 139: 13-17).

¿Te ha pasado que a veces te gusta algo y al rato ya no te gusta? Bueno, así somos los seres humanos. Cambiantes. Pero cuando se trata de qué vamos a ser en la vida, ¡no podemos cambiar de idea! No podemos equivocarnos! (Tu papá no puede cambiar de profesión cada semana). Entonces, para no equivocarnos, necesitamos que Alguien más inteligente que nosotros nos ayude ¡Ese es Dios!

Tal vez tú quieras ser doctor, pero ocurre que al ver un enfermo o un niño accidentado tú te aterras.
Entonces, (a menos que tú cambies más adelante respecto de eso), tú no podrás ser un doctor.

Dile a Dios que reconoces que tú no te conoces tan bien como Él te conoce. Dile que confías en Él para que te guíe. Dile que tú quieres ser lo que Él quiera. Pídele que te guíe en tu vida para que llegar a ser lo que Él quiere. También, pídele que les dé sabiduría a tus padres para que te ayuden a ver qué es lo que más conviene en tu vida.

Te invitamos a que hagas esta oración:
Dios bueno, veo que tú me conoces mejor que yo. También veo que tú me amas, porque pensaste en mí antes de crear la tierra. Yo quiero que tú me guíes en la vida para ser lo que tú quieres que sea.
Gracias, Dios bueno. Ahora estaré tranquilo, porque dejaré esto en tus manos.
En el nombre de Jesús, mi Señor. Amén.

***