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Preguntas
y excusas que suelen darse para no seguir a Cristo
¿No
es la fe para gente ignorante?
En todas épocas ha existido una casta de personas que gozan del privilegio
de la cultura.
Ellos son los refinados y exquisitos. Ellos pueden disfrutar del arte,
Y percibir sutilezas que los demás no entienden.
Muchos
de ellos se ríen de la fe de los que creen, y la atribuyen a simpleza.
Se
burlan de los que profesan piedad, y la atribuyen a ignorancia.
Caminan
por el mundo como dueños del universo.
Nada
aquí abajo les es extraño ni desconocido. ¡Ellos de verdad lo saben todo!
De
tiempo en tiempo, lanzan sus andanadas contra los hijos de Dios.
Uno
de ellos, Graham Greene, dijo:
“El
diablo, y también Dios utilizan siempre para sus propósitos a las personas
cómicas, a las personas frívolas,
a las pequeñas naturalezas suburbanas y a los lisiados y deformes.
Cuando Dios utiliza a estas personas, se habla superficialmente de Nobleza,
y cuando las utiliza el diablo, de Maldad; pero en ambos casos el material
se compone sólo
de humanidad mediocre, opaca, miserable.”
He
aquí un juez que se ubica más allá del bien y del mal.
Él
mira con lástima al tipo de personas que utiliza el diablo, y las que
utiliza Dios.
(Quién
de verdad las utilice parece darle lo mismo).
Lo
que sí afirma es que los tales son dignos de conmiseración al dejarse
utilizar.
Hay
algunas cosas que Graham Greene, con todo y ser quien es, no sabe.
Que
todos los hombres tienen la misma condición esencial.
Todos
son “hechos de la misma madera”.
Aun
más, ante los ojos de Dios, todos somos pecadores.
Que
todos los hombres necesitan un Salvador.
Uno
que sea realmente poderoso,
que
no esté contaminado con el pecado,
que sea
verdaderamente sabio.
Dios
envió a su Hijo para salvar a todos los hombres.
Que
muchos hombres y mujeres opacos han sido transformados para reinar.
Greene
coincide con Pablo en 1ª Cor. 1:26-28.
Pablo
dice que los llamados por Dios son necios, débiles, viles y menospreciados.
Pero,
¡cuidado! ¡hay una diferencia importante!
Pablo no deja a esta “humanidad mediocre” en el infierno.
¡No!
Él les muestra lo que ellos son ahora en Cristo.
Les
dice:
“Mas
por él (Dios) estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido
hecho por Dios sabiduría, justificación y redención ...”
¿No
es maravilloso, mister Greene?
Que
Dios ama a las personas refinadas lo mismo que a las ignorantes.
En
realidad, la gran cultura no significa mucho para Dios.
Para
Él es más bien necedad, pero igualmente ama a las personas que se ufanan
de ella.
(Aunque
es más grande su pobreza, Dios también les tiene lástima)
Dios
quisiera entrar en su corazón y llenarlos, pero rara vez lo puede hacer
porque
ellos piensan que Dios es para la gente ignorante.
Cualquier
persona culta, (lo mismo que las ignorantes), puede conocer a Dios, y
disfrutar de Él
lo mismo que los demás.
El
alma humana, por muy exquisita que sea, no posee la vida de Dios.
Un
pensador cristiano dijo:
“El
más refinado producto intelectual no puede producir un solo creyente”.
Es
necesario volverse como un niño para llegar a ser sabio para Dios.
Sólo
recibiendo al Señor Jesús en el corazón, con la sencillez de un niño,
una persona entra en la senda que le lleva al reino de los cielos.
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